Valor de ley, la popular novela de Charles Portis está narrada en primera persona por una ya madura Mattie Ross en los años 20 del siglo XX sobre las andanzas que vivió siendo una decidida adolescente en busca del asesino de su padre, acompañada por dos agentes de la ley en plena Nación Choctaw en el Salvaje Oeste. La narración de Mattie se caracteriza por un tono que alterna a la perfección el contraste entre la moral de raíz religiosa de la protagonista y los espontáneos toques de humor nacidos gracias a la recreación de una época y un lengüaje arcaicos pero vívidos, coloristas y algo nostálgicos, pero también mostrando su contrapartida ambigua, cruel y sórdida.
Desde este punto de partida, rápidamente podemos distinguir la diferencia tomada en sus dos adaptaciones cinematográficas en lo que al tono tratado se refiere: en la primera versión, firmada por Henry Hathaway, este abordó la historia desde un punto de vista emocional, más cercano a lo dicharachero del original literario pero cambiando a la perfección el registro cuando la ocasión lo requería para contar la historia de una maduración emocional de la protagonista: Mattie, tenaz y sin amilanamientos, acaba comprendiendo que la vida puede llegar a superarnos y que todo depende de los límites que uno mismo se pone por delante, como ejemplificaba su compañero Rooster Cogburn, el desastrado y rudo Marshal Federal que le acompañaba.
En contrapartida, la versión de los hermanos Joel y Ethan Coen, anunciada como más fiel a la obra de Portis, acaba siendo a la postre mucho más libre, pero complementaria al clásico protagonizado por Wayne. En esta ocasión, los hermanos toman como opción para construir su película el carácter rígido de Mattie, mostrando por su parte las diatribas entre el bien y el mal, lo acertado y lo erróneo, lo moralmente recto y lo ambiguo de una manera que recuerda a su otra galardonada adaptación del No es país para viejos (No Country for Old Men, 2007) de Cormac McCarthy.
Para ello, los Coen, reconocidos por dinamitar las constantes de aquellos géneros que abarcan, dan por sorpresa su película de hechuras más clásicas hasta la fecha, y sorprendentes dentro de un panorama cinematográfico actual tendente al efectismo y la hipertrofia, adoptando unas formas que bien parecen en vías de extinción. Con todo, uno se queda con cierto regusto amargo al comprobar que esta mesura narrativa y visual está demasiado contenida, demasiado fría, quizá demasiado acorde a esta visión moral de la historia, pero que en parte deja en suspensión de rematarlas, pongamos por caso los morosos episodios centrales del ahorcado y el buhonero arropado con pieles de oso (ambas escenas no presentes en la novela), la escena inicial de la ejecución donde no se entrevé el carácter de espectáculo público, o el clímax final, muy bien rodado y montado, pero carente de ese halo de épica medieval que hizo canónica a su homóloga en la versión de Hathaway.
Por lo demás, en lo referente al resto de implicados de importancia en el film, cabe alabar la estupenda actuación de Jeff Bridges, en las mismas cotas de excelencia del John Wayne que ganó el Oscar por la anterior versión, así como la debutante Hailee Steinfeld, capaz de aguantar meritoriamente el tipo ante su partenaire. Mucho meno definid estánel LaBoeuf de Matt Damon, del que se nota que no se sabía que hacer mucho con su papel y aparece y desaparece caprichosamente del metraje; así como el villano encarnado por un Josh Brolin totalmente episódico, no así Barry Pepper, igual de breve que el anterior pero soberbio en la piel de Lucky Ned Pepper. Mención especial a la excelente fotografía de Roger Deakins y al recuerdo de La noche del cazador (The Night of the Hunter, 1955), de Charles Laughton, que trae la utilización del salmo Leaning on the Everlasting Arms en la banda sonora por parte de Carter Burwell, contrapunteando así la visión que moralmente dan los hermanos a la película.
Por último, y a tenor del largo debate que dará la elección entre ambas versiones, me mojaré a favor de vieja escuela de Hathaway & Wayne, sin restar el reconocimiento de los méritos de la presente versión y entendiendo la complementariedad existente entre ambas.
FICHA TÉCNICA
Directores: Ethan Coen, Joel Coen.
Producción: Scott Rudin, Joel Coen, Ethan Coen para Paramount Pictures.
Productor ejecutivo: Steven Spielberg.
Guión: Joel y Ethan Coen.
Fotografía: Roger Deakins.
Música: Carter Burwell.
Montaje: Joel y Ethan Coen (como Roderick Jaynes).
Intérpretes: Jeff Bridges (Rooster Cogburn), Hailee Steinfeld (Mattie Ross), Matt Damon (LaBoeuf ), Josh Brolin (Tom Chaney), Barry Pepper (Lucky Ned Pepper), Dakin Matthews (Coronel Stonehill), Paul Rae (Emmett Quincy), Domhnall Gleeson (Moon), Elizabeth Marvel (Mattie adulta), Roy Lee Jones (Yarnell), Ed Corbin (Bear Man), Leon Russom (Sheriff), Bruce Green (Harold Parmalee), Peter Leung (Chen Lee), Don Pirl (Cole Younger), Joe Stevens (Abogado Goudy), J.K. Simmons (Abogado Daggett [voz])...
Nacionalidad y año: EE.UU. 2010.
Datos técnicos: 2:40:1. Color.






Bueno, y ahora, a esperar la próxima reseña en noviembre...
ResponderEliminar:D
Mira que eres puñeteroso, Carlitos.
ResponderEliminarFeliz retorno!
ResponderEliminarTengo ganas a esta película (guardo muy buen recuerdo de la de Hathaway, por cierto) y aun más al libro de Portis que ha salido en una económica edición de bolsillo.
Por ahora la mayoría de reseñas que he leido coinciden en que es una buena película, a secas. Desde luego a mi eso ya me parece la repanocha.
Yo me conformo con una reseña para el veranito. .. :D
ResponderEliminarDédicate a ello, que tienes maneras para escribir, Sr. Aznar. .. :D
Perdona, pero creo que el final de la peli no puede situarse más allá de 1915 (Frank James murió ese año y su primo Cole Younger, en 1916)
ResponderEliminarCon ello no me refiero al final de la película de los Coen, sino al momento en que Mattie efectúa la narración en la novela de Portis, en la que la última referencia de años que cita Mattie es 1918 como la fecha que murió el negro que le acompaña al principio a Fort Smith. Por tanto, Mattie escribe con posterioridad a esa fecha.
ResponderEliminarPor otro lado, con un poco de aritmética los pocos datos que da la novela, hacen suponer que Mattie cuenta la historia desde mediados de los años 20: la muerte de Rooster se dice que es a los 68 años en 1903, y que su aventura fue un cuarto de siglo antes, es decir 1878. Por entonces, Mattie dice que LaBoeuf tiene unos 30 años, y al final de la novela supone que estará cercano a los 80, por tanto, debemos encontrarnos conque el escrito de Mattie debe ser una fecha indeterminada a medidados de la década de los 20.
Oye una cosa: sería interesante que publicaras un análisis de la novela "per se".
ResponderEliminarMuy buena, me ha encantado.
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